Cómo extraño la vida de Mysore hoy. Extraño los desayunos que se parecen más a un almuerzo, extraño el regateo, el encontrar una tienda de ropa que vende calzas de buena calidad y la sensación de increíble fortuna que acompaña al hecho, esas cosas… Extraño lo cotidiano, y creo que amo lo cotidiano de cada lugar.

Las mañanas soleadas de domingo siempre me traen de regreso a Mysore. Es que la primavera de Buenos Aires se parece mucho al sur de India en esta época del año, solo que pueden pasar meses sin que caiga una gota.

Mientras estaba allá una parte de mí se sentía en casa y otra parte de mí extrañaba Buenos Aires. Recuerdo que a los pocos días de haber regresado de India me senté a escribir. Era una mañana de domingo y llovía en Buenos Aires. Yo tomaba mate y escribía, y así como me fallan las palabras para poder explicar lo que los días secos y soleados me hacen sentir, aquel día no encontraba palabras para explicar lo que me producía la lluvia y la humedad.

Hay una suerte de paz en lo cotidiano, que tiene que ver con saberse en casa.

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#TBT

https://tilokayoga.com/2015/03/mirarse-diferente/

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